El funcionamiento de las cámaras para inspeccionar tuberías es el siguiente; se introduce la cámara en la zona que se quiere inspeccionar a través de un registro o un acceso, y se desplaza por todo el recorrido posible hasta que se cumpla el objetivo previsto, que puede ser detectar una rotura, una fuga, encontrar una arqueta oculta, etc.
Durante el recorrido, la imagen captada por la cámara se visualiza en un monitor que muestra información de los metros recorridos, el desplazamiento vertical en caso de inclinación, etc.
Además, es posible grabar este recorrido o parte de él, en caso de que se quiera tener registrado para acceder a su visualización en cualquier momento.
Una cámara de inspección de tuberías de tipo empuje, dispone de varios elementos:
Se pueden inspeccionar todo tipo de tuberías, cañerías, bajantes, desagües, pluviales y, en definitiva, cualquier elemento que forme parte de la red de saneamiento de aguas, sea privada, comunitaria o de otro tipo.
No hay tuberías de desagüe de ningún tipo que no se puedan inspeccionar, la cámara es precisamente una herramienta para este tipo de trabajos. Lo único que hay que tener en cuenta es que, en función del diseño de la instalación, es posible que haya zonas a las que la cámara no pueda acceder, por ejemplo, cuando hay giros muy cerrados o cambios de nivel muy pronunciados.
La cámara se podrá introducir en todas las instalaciones siempre y cuando se cumplan las condiciones necesarias para ello.
La cámara se puede introducir siempre que la tubería no esté atascada o haya nivel de agua.
Esto es imprescindible, ya que si hay atasco en algún lugar de la instalación, estará llena de agua y la cámara no podrá ver nada al llegar a ese punto.
Del mismo modo, si hay nivel de agua en algún punto significa que, aparte de atasco, podría haber alguna deformación o desnivel en la instalación donde la cámara podría quedarse atrapada sin poder continuar, además de no poder visualizar nada durante la parte dle recorrido donde haya nivel de agua.